Es dificil no escribir cuando las hojas de papel no suenan tanto cuando mis manos tocan ese mágico instrumento al que todos llaman pluma.
Tal vez yo no nací en la noche más fría de la historia cómo tú. Tal vez no tengo un reloj adentro que me permite vivir, pero si miras bien de cerca, te daras cuenta que allí está, con su Tic Tac bailarín.
Se mantiene normal.
He intentado seguir las reglas; "No toques las agujas," "Domina tu cólera," "No te enamores jamás de los jamases."
Te fallé. Mi curiosidad me ha hecho jugar con ese relojito, cambié la hora unas cuantas veces, pero fue en vano, el tiempo no depende de mi, yo no decido sobre él, aunque el maldito lo haga por mi.
Han regresado esos pensamientos y sentimientos que dejamos atrás, puedo volver a gritar con la frente arrugada como carretera de arena, Escape ha regresado, y ahora es con mayor coraje, escucha mi voz. ¿Lo notas? Si, aprendimos bien de Alex.
Lo siento. No sabes cómo lo siento. Perdoname, Jack, perdoname. Me enamoré.
¿Recuerdas tú primer encuentro con Acacia? Esa mirada, esas pestañas celosas del viento. Esa boca, pieza de arte del mismisimo creador de todo cuanto nuestros ojos ven y cuanto no. Cómo ella bailaba jugueteano con todo aquel presente.
Te seguí, te seguí. Si, si lo hice. Le di mi llave. Creí que lo cuidaría. Lo miró extrañado. Cómo si nunca hubiera visto un reloj como el nuestro. Pude sentir el roce de sus dedos al tratar de comprender su mécanica de función.
Lo estudió bien. Esperó paciente. Y sin darme cuenta, no fue Joe. Fue él. Tomó con fuerza las dos manesillas y tiro de ellas. Las sentí desprenderse. Rompió la caja en dónde se encontraba. Caí de rodillas. Sentí el aire entrar por el hueco. Un frío recorrió toda mi piel. No tuve tiempo de pensar en nada, solo en ti, en lo mucho que te he fallado.
¡Oh, Jack! ¡Perdoname por favor!
Tengo miedo, Jack. Tomé lo que quedaba con mis manos. Todo el trabajo de esa noche estaba en ellas. Pude sentir y ver lo que me daba vida en mi, pero fuera de mi.
No puedo ir con el relojero, Jack. No puedo... no quiero.
Estoy apunto de dejarlo caer, de rendirme. Si lo hago, me voy, ya no estaré aquí. ¡No me dejes tirarlo, Jack! ¡Sostenlas fuerte! No soy tan fuerte, Jack, ni tan madura, ni tan inteligente. Quiero regresar a esa tina. Volver a ver estrellas navegando en ella. Quiero sentir el calor del agua. Quiero sentir ese abrigo de piel.
¡Oh, Jack! ¡Levantate! No puede terminar así la historia. No la dejes con Joe, sabemos que no lo ama. No te rindas, Jack. Tenemos que luchar.
Duele hasta en sueños, yo tampoco quiero despertar.
Cuidan de mi, pero sigo en cama. Miro esas letras y son un espejo de mi misma. Rompí mi reloj. No hay a quién culpar. Quien no siguió las reglas fui yo. Perdoname, Jack.
¡No!
¡Espera!
¡Jack!
¡Regresa!
No quiero ver tu espalda alejandose de mi.
¡Mirame, Jack!
¡ Mira caer los pedazos de ese reloj!
¡Ya no suena su Tic Tac!